Cómo Limpiar - Tutoriales de Tareas del Hogar para Peques y Grandes

Levantamos los objetos para limpiar en profundidad. No debemos olvidarnos de los salientes. Doblamos el trapo con frecuencia.  Limpiamos los objetos uno o uno. Para limpiar el cristal usamos líquido limpiacristales y un trapo distinto al del polvo. Damos la vuelta al trapo y usamos la parte seca.

Con detergente, un trapo para limpiar y otro para secar podemos comenzar a limpiar el baño. Echamos el detergente por la parte exterior de la cisterna, por la tapa y por la base. Levantamos la tapa y lo echamos en la parte interior de la tapa y en el asiento. Levantamos el asiento y usamos el limpiador de baños en el interior del asiento. No nos olvidemos de las bisagras. Y por último el interior de la taza. Con el trapo de limpiar frotamos bien la taza, las bisagras, el asiento y la tapa tanto por dentro como por fuera. Pasamos el trapo también por la cisterna y para limpiar su interior la vaciamos tirando de la cadena. Cambiamos al trapo seco para pasar todos los detalles del inodoro.

Para limpiar la mampara de ducha se necesita limpiacristales y un trapo seco. En primer lugar limpiamos el exterior. No nos olvidemos del raíl. A continuación nos ocupamos del interior. Doblamos el trapo y usamos la parte seca. Tampoco tenemos que olvidarnos del pomo.

Se nececita papel de cocina, rasqueta, jabón de vitrocerámica, trapo húmedo y trapo seco. Quitamos con un papel la suciedad menos incrustada. Echamos el jabón y lo esparcimos con un papel. Quitamos la suciedad más resistente con la rasqueta que vamos limpiando con frecuencia. Lo repasamos con un trapo húmedo. Y terminamos pasando un trapo seco.

Aplicamos el detergente por todo el lavabo, a ser posible con un dosificador. También por el grifo y su base, por el tapón y por los desagües. Recordemos que los detalles son siempre muy importantes. Con un trapo limpiamos todas las partes del lavabo. Aclaramos el trapo con frecuencia. Cambiamos de trapo para secar. Y aprovechamos para limpiar enchufes y toallero.

Para limpiar la alfombra mojamos en primer lugar el cepillo en agua y jabón. Frotamos la alfombra con el cepillo en varias direcciones. Se retira el jabón con un trapo limpio. Y poco a poco tendremos limpia nuestra alfombra.